
El caso de Paloma Nicole, la joven de 14 años cuya muerte por una cirugía plástica en México llevó a la detención de su madre y su padrastro

Era una niña feliz
Paloma Nicole Arellano Escobedo, de 14 años, murió el pasado 20 de septiembre en una clínica privada del estado de Durango.
Su padre -quien está separado de la madre desde hace años- denunció ante las autoridades que la muerte se produjo luego de una cirugía estética autorizada solo por su exesposa, Paloma Escobedo, madre de la niña.
La adolescente se sometió a una intervención de prótesis mamarias y lipotransferencia a los glúteos que fue efectuada por el cirujano Víctor Manuel Rosales, quien es la pareja sentimental de Escobedo.
Sin embargo, luego de varios días internada en terapia intensiva, Paloma Nicole cayó en muerte cerebral.
"Yo lo que quiero es que [el caso de] mi niña no quede en esto. Que paguen los que le hicieron esto a mi niña, que paguen con cárcel. Porque no solo terminaron la vida de ella", dijo Carlos Arellano en una entrevista con Jorge Arroyo, un cirujano que conduce un canal en línea de casos médicos y que hizo conocido el caso a nivel nacional la semana pasada.
La Fiscalía General de Justicia de Durango (FGED) informó a BBC Mundo que Escobedo y Rosales recibieron cargos en una audiencia judicial el viernes.
La madre está acusada de "omisión de cuidados y usurpación de profesiones", ya que participó en la cirugía de su hija sin ser una profesional de la salud; en tanto, el médico enfrenta los cargos de "abandono y práctica indebida del servicio médico".
Los detenidos no han ofrecido declaraciones públicas sobre lo ocurrido.
Pero el caso ha despertado cuestionamientos y preocupación acerca de los procedimientos estéticos en menores de edad.
Legisladores en Durango, de otros estados y del Congreso federal han anunciado que propondrán la "Ley Nicole" que busca ajustar las regulaciones y evitar casos similares.
El doctor mexicano Mauro Armenta, un cirujano plástico con especialidad en microcirugía reconstructiva de la Universidad Autónoma de Barcelona, explica que las cirugías plásticas y reconstructivas no son más riesgosas que otras intervenciones programdas.
"Una complicación le puede pasar a cualquier persona. Y por eso tenemos que ser muy cautos siempre en señalar por qué murió. A veces se puede tener una condición que no se detecta en los estudios preoperatorios y puede ser un condicional para una complicación mayor", advierte.
Sin embargo, señala a BBC Mundo que no es recomendable que estas intervenciones se practiquen en adolescentes, pues su desarrollo emocional y psicológico aún está en una etapa de transformación. Además, debe ser con plena autorización de sus tutores.
"Siempre cuando son adolescentes se debe tener el consentimiento de ambos padres y el conocimiento por parte de ellos de los riesgos y beneficios. Y con base en eso, no está mal hacerlo. No hay una edad mínima [para practicárseles], pero sí debe trabajarse en ello", argumenta.
La revisión de normas puede ser algo positivo, le dice a BBC Mundo el cirujano Jorge Arroyo, ya que México es el tercer país del mundo con mayor práctica de cirugías plásticas (en general, no solo en menores de edad).
"Es una problemática a la que nadie le ha dado su justo valor", señala Arroyo en entrevista con BBC Mundo.
"Hay otro tipo de cirugías plásticas como los niños con paladar hendido, o que tienen algún síndrome de una malformación congénita, y pues claro que requieren cirugía plástica".
Carlos Arellano explica que se separó de su esposa cuando Paloma Nicole tenía 4 años. Asegura que desde entonces tuvo una custodia compartida y que siempre estaba en contacto con su hija.
"Era una niña feliz. Feliz con su cuerpo, con su sonrisa, feliz con la vida. Estaba a punto de cumplir 15 años. Ya estaba todo listo para su fiesta. Otro de sus sueños era conocer Europa y ya estaba el viaje listo", dice Arellano en la entrevista con el doctor Arroyo.
Según el padre, su hija "en ningún momento" expresó su deseo de someterse a cirugías estéticas.
La adolescente practicaba deportes. En marzo pasado, resultó campeona con su equipo de volleybol de un torneo colegial.
Pero el pasado 11 de septiembre, su exesposa le informó que la menor había dado positivo en covid-19 e incluso le envió una prueba de laboratorio positiva.
Le aseguró que estaría incomunicada porque iba a estar reposando en una casa remota en la sierra de Durango.
Según supo Arellano, al día siguiente fue sometida a la cirugía estética efectuada por la pareja de su exesposa.
Tres días después, el 15 de septiembre, Arellano fue informado de que su hija estaba muy grave en terapia intensiva.

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